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Rutas anteriores
Al amanecer de aquel día
Si quieres ser discípulo mío,
abandona tu casa,
ponte en camino
y echa a andar,
sabiendo que tendrás
la luz por horizonte,
el aire por aliento
y, por fortaleza, la esperanza.
Si quieres subir conmigo al monte,
desnuda tus pies y tu mirada,
cúbrete de niebla y de sencillez
y sube hasta la cumbre.
Allí serás plantado como un árbol,
de tu costado brotará una fuente
y, en un bautismo de sangre, te purificarás.
Si quieres bajar conmigo al sepulcro,
vístete de escarcha y de ceniza,
siémbrate en el surco del mundo,
fortalece tus raíces en un silencio orante;
y mi Padre, que escucha en lo profundo,
te llamará a la vida.
Si quieres contemplar la luz
de la primera aurora,
ponte en pie
y amanece.
Yo, el Señor, estoy contigo..
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